Consagrado como uno de los compositores más importantes de Japón, Kenji Kawai es conocido por su labor en el mundo del anime y del cine por sus excelentes bandas sonoras, que adornan algunas de las películas más representativas del cine japonés. Respetado por músicos y fans por igual, lleva ya un cuarto de siglo deleitándonos con sus creaciones y su especial talento.
Kawai nació en Shinagawa, Tokio, en 1957. Después de dejar un programa de ingeniería nuclear en la Universidad de Tokai, empezó a estudiar música en la Academia Musical Shobi. Sin embargo, la dejó también después de medio año. Junto a unos amigos creó la banda Muse, dedicada al rock fusión y a participar en competiciones musicales. A través de estos concursos, los miembros de la banda ganaron suficiente experiencia para entrar en la industria musical y decidieron disolver el grupo. Al terminar con Muse, Kawai empezó a componer para anuncios en su estudio. Así conoció a la directora Naoko Asari, quien le aconsejó entrar en el mundo de las bandas sonoras para anime.
He aquí un clásico del shōnen que, eclipsado por las estrellas de Shōnen Jump, es probable que a la mayoría os resulte completamente desconocido. Ushio to Tora, del famoso dibujante Kazuhiro Fujita, es una historia de acción y yōkais que se convirtió por méritos propios en uno de los mangas más destacables de los noventa. Como curiosidad, es el manga favorito de Takeshi Obata, el artista detrás de Death Note y Bakuman. ¡Ahí es nada!
La familia de Ushio Aotsuki dirige un templo donde hace 500 años uno de sus ancestros, un valiente samurái, combatió contra un enorme monstruo con forma de tigre y logró atraparlo en un muro atravesándolo con un arma mágica llamada “la lanza de la bestia”, que concede fuerza, resistencia y velocidad a aquel que la porte a cambio de absorber un poco de su alma. Un día, Ushio se topa con el muro en cuestión, que permanecía oculto en los sótanos del templo, y allí descubre que la leyenda era cierta: Tora, el temible monstruo, está allí y jura comérselo en cuanto logre salir de su prisión. La aparición de varios espectros obliga a Ushio a liberar a Tora para que le ayude, pero éste no se atreve a devorarlo por miedo al poder de la lanza. A lo largo de la historia, veremos cómo se desarrolla esta peculiar relación y cómo logran acabar con distintos enemigos mitológicos mientras Tora intenta adaptarse a la vida moderna.
La publicación de Ushio to Tora empezó en 1990 en la revista Shōnen Sunday de Shogakukan. Kazuhiro Fujita, su autor, no es precisamente un gran conocido por estos lares, pero en Japón es uno de los autores de shōnen más reputados debido a su gran trayectoria. De hecho tres de sus asistentes han conseguido convertirse en famosos mangakas gracias a sus enseñanzas: Nobuyuki Anzai (MÄR, Flame of Recca), Kazurou Inoue (Midori no Hibi) y Makoto Raiku (Konjiki no Gash Bell). Fujita ganó el premio a mejor manga del año en los Premios Shogakukan de 1992 y el Premio Seiun en 1997 por su siguiente éxito editorial, Karakuri Circus. La historia de Ushio to Tora fue adaptada en tres tandas de OVAs entre 1992 y 1993, de seis, cuatro y un episodios, respectivamente.
Debido a su continuo mal comportamiento, el dios Izanagi exilió del cielo a su hijo Susanoo. Éste viajó hasta la provincia de Izuma, que actualmente forma parte de la prefectura de Shimane. No pasó mucho tiempo hasta que se encontró a un hombre de avanzada edad y a su mujer, llorando al lado de su hija. La pareja le explicó que en realidad tenían ocho hijas, pero fueron devoradas una cada año por un malvado dragón llamado Yamata-no-Orochi. El terrible monstruo poseía ocho cabezas y ocho colas, su cuerpo se extendía a lo largo de ocho colinas y se contaba que tenía ojos tan rojos como el vino. Kushinada, la joven junto a la que lloraban los ancianos, era la última de sus ocho hijas.
El dios les ofreció su ayuda a cambio de la mano de la chica. Los padres aceptaron y Susanoo transformó a Kushinada en una peineta, que escondió a salvo entre su pelo. Ordenó que construyeran una gran barrera alrededor de la casa, con ocho puertas en ella, ocho mesas en cada puerta, ocho cuencos en cada mesa, y cada cuenco lleno con ocho chorros de sake. Orochi llegó y se encontró el camino bloqueado, no consiguió atravesar la barrera a pesar de su altura. Su fino sentido del olfato notó la presencia del sake, la bebida que tanto le gustaba, y las ocho cabezas se hallaron en un dilema: querían beber el delicioso sake que les estaba llamando, pero la barrera se interponía en su camino, bloqueando cualquier forma de llegar hasta él. Una de las cabezas sugirió que echaran la zanja abajo, pero eso podría derramar la bebida y el esfuerzo sería en vano. Otra propuso que exhalaran su flamígero aliento y quemaran la barrera, pero entonces el sake se evaporaría…
Hoy en día, parece que si una serie no tiene los rasgos característicos a los que estamos acostumbrados no podemos llamarla “anime”, pero por nuestra parte no podemos estar más en desacuerdo. Rompiendo una lanza en favor de la animación experimental, en esta ocasión queremos presentar un título que no se ajusta en absoluto a la animación japonesa convencional, sino que busca innovar y sorprender con su peculiar estilo: a piece of PHANTASMAGORIA.
Phantasmagoria es un pequeño planeta que bien podría estar sacado de nuestros sueños más fantasiosos. La historia, que se desarrolla en quince pequeños relatos de unos cinco minutos cada uno, nos presenta distintos sucesos que ocurren en este mundo tan misterioso pero atractivo. Ya sea una jungla de setas, una enorme bombilla en medio de la nada o un desierto hecho de cubos, nada es suficiente para terminar de asombrarnos, menos aún cuando todo tiene una pequeña historia que espera a ser escuchada. Mientras recorremos los distintos lugares de este astro lleno de magia y fantasía, los narradores nos invitan a relajarnos y a disfrutar de las sencillas anécdotas que suceden en ellos cada día.
a piece of PHASTASMAGORIA es un proyecto de Shigeru Tamura basado en su cuento homónimo publicado seis años atrás, en 1989. Se trata de un proyecto muy intimista y profundo, casi contemplativo, como tantas otras historias que ha creado. Además, fue de las primeras obras en ser completamente animadas por ordenador, una novedad a mediados de los noventa, cuando apenas se empezaban a implantar técnicas digitales en las series y películas de la época. Al contrario que en Glassy Ocean, su siguiente creación (de la que nuestro colega Ginji ha realizado una estupenda reseña en su blog Habitación de un otaku), la animación todavía es un poco tosca, pero no deja de tener su mérito por la innovación que supuso. Como muchos filmes experimentales, el surrealismo de éste ahuyentará al espectador casual, pero no dudamos de que atraerá la atención de aquellos que ven la animación como un medio artístico y de los que estén dispuestos a sumergirse en un maravilloso mundo de ensueño.
Ya pensabais que hoy no había entrada, ¿eh? Pues nosotros también: un poco más y no llegamos. Pero bueno, al margen de nuestra tremenda habilidad para hacer las cosas a última hora, hoy queremos hablaros de uno de los estudios con más talento dentro de la industria de los videojuegos, una empresa que ha dedicado todos sus esfuerzos en crear títulos de calidad y muy diferentes a lo que ofrecen las demás. Se trata de Platinum Games, una compañía que haciendo honor a su nombre, lleva cinco años desarrollando juegos que nunca dejarán de brillar.
La historia esta empresa empezó en 2004, con la creación de Clover Studio. Planteado como un estudio anexo a Capcom, su objetivo era crear nuevas franquicias en vez de limitar a seguir las ya existentes. Fue así como nacieron títulos tan conocidos y bien recibidos como Viewtiful Joe, Ōkami y God Hand. Sin embargo, debido a las discretas ventas de estos juegos, la empresa madre decidió absorber el estudio para poder manejar mejor sus producciones, algo que hubiera limitado por completo su libertad creativa. Así pues, los miembros de Clover Studio decidieron cerrar el tenderete y crear una nueva compañía independiente con la que llevar a cabo sus ideas, gracias al talento de genios como Hideki Kamiya o Shinji Mikami.
Uno de los grupos más conocidos de esta última década fueron las ZONE, una banda de pop/rock femenina que encandiló al público japonés con su talento y sus grandes temas. ZONE (que también sirvió de inspiración para crear a las ENOZ de La melancolía de Haruhi Suzumiya) estuvo formado por la cantante Miyu Nagase, la guitarrista Takayo Okoshi, la bajo Sakae Maiko y la batería Mizuho Saito. Establecidas en Sapporo, ganaron un disco de oro y se convirtieron en todo un icono del movimiento femenino dentro de las bandas musicales.
La banda empezó en 1999, cuando Studio Runtime decidió realizar algunas audiciones para formar un nuevo tipo de grupo: una “bandol” (mezcla de “band” y “idol”), en el que sus integrantes cantaran, bailaran y tocaran un instrumento. El nombre de la banda hace referencia a su objetivo de empezar en lo más bajo, la Z, y desde ahí alcanzar el puesto number ONE. Al principio, ZONE contaba con ocho miembros, pero luego a pasó a tener seis y finalmente cuatro. En 1999, la banda lanzó su primer single, believe in love. En él todavía mostraban el típico estilo pop de las idol, donde sólo se limitaban a cantar y bailar. Sin embargo, al año siguiente las chicas eligieron un instrumento y empezaron a practicar con su respectivo. En 2001 volvieron a la carga con un nuevo sencillo, GOOD DAYS, que cosechó unas ventas más que respetables.
Seguro (segurísimo, vamos) que los fans de Detective Conan habéis oído hablar de Rampo Edogawa, un escritor japonés que jugó un papel importantísimo en el fomento del género de misterio dentro de Japón. Admirador de escritores extranjeros como Arthur Conan Doyle o Edgar Allan Poe, decidió tomar el nombre de este último para forjarse un pseudónimo (“Edogawa Rampo” es más o menos la pronunciación japonesa de Edgar Allan Poe) y empezar a crear él mismo esas historias que tanto le gustaban.
El verdadero nombre de Rampo Edogawa era Taro Hirai. Nació en 1894 en el pueblo de Nabari, en la provincia de Mie. Creció en Nagoya y cursó estudios de Economía en la Universidad de Waseda en 1912. Después de graduarse en 1916, estuvo trabajando en cosas muy distintas pero en las que duró poco tiempo. Por ejemplo, fue empleado de una compañía de viajes, propietario de una librería, vendedor en un puesto ambulante de fideos y empleado de una empresa de publicidad para periódicos. Su debut como escritor llegó en 1923 con Nisen Doka (“Las dos monedas de cobre”), para la que ya usó su famoso pseudónimo. Aunque ya habían aparecido algunas historias con ciertos toques de misterio, la crítica encontró sorprendente el relato de Edogawa por centrarse en el proceso lógico para resolver el misterio, más aún cuando la clave residía en un cántico budista y el braille japonés, algo que desentona por completo con los habituales elementos occidentales que uno podía encontrar en las novelas extranjeras.
¿Qué mejor que un manga de amor para el día de San Valentín? Eso sí, no esperéis que os recomendemos uno de los conocidos, ése no es nuestro estilo. Lo que hoy traemos es Hagoromo Mishin, una obra de Yuki Kodama, más conocida por su manga Sakamichi no Apollon, del que pronto se estrenará una (prometedora) adaptación animada.
Yōichi es un estudiante de Ingeniería conocido entre sus compañeros por su amor a los puentes, cuya única preocupación es si logrará terminar a tiempo los trabajos de la carrera. Un día, mientras observa la construcción de un puente cercano, se da cuenta de que un cisne se ha quedado atrapado entre el andamiaje de la obra, y corre a liberarlo antes de que se haga daño. Esa misma noche recibe la visita de una hermosa joven a la que no conoce de nada, pero que se empeña en darle las gracias por haberle ayudado. Miwa, que así se hace llamar, asegura ser el cisne al que ha salvado y quiere convertirse en su esposa para ayudarle en lo que sea menester y compensarle así por lo que hizo. Aunque reacio a creer su historia, Yōichi no se atreve a echar a una chica tan guapa, que además no parece tener dónde vivir, por lo que la acoge en casa a pesar de las burlas de sus amigos. Poco podía imaginar que esta entregada desconocida se fuera a convertir en el amor de su vida, con todo lo que podéis imaginar de esta situación… o no.
Hagoromo Mishin (“Tejiendo un manto”) es una obra corta de Yuki Kodama que se publicó en la revista Flowers de Shogakukan durante sólo cinco capítulos más otro extra, recopilado finalmente en un único tomo. La historia es en realidad una versión moderna de la conocida fábula japonesa La grulla agradecida, donde una grulla se transforma en una joven tejedora que fabrica unas telas preciosas para el hombre que la salvó en el bosque. La autora hace un buen uso de los elementos de este cuento para dirigir su historia, y sorprende con la increíble profundidad de los personajes, que en apenas un tomo están tan o más desarrollados que otros en obras mucho más largas. Esto, acompañado por el dibujo simple pero elegante del que hace gala, lo convierte en un manga más que digno y un buen exponente del potencial de Kodama, una mangaka en la que tenemos puestas muchas esperanzas.
Si sois de los que veis mucho anime, seguro que estáis más que familiarizados con el término OVA (original video animation), un formato en el que han aparecido multitud de producciones japonesas. ¿Pero qué sentido tenía la aparición de las OVAs teniendo ya series normales y películas para presentar las historias de los estudios? El principal motivo es que el consumidor puede hacerse con ellas inmediatamente, ya que no se emiten en televisión ni se estrenan en los cines, y por tanto no hay que esperar a su lanzamiento en DVD. Pero hay otros muchos factores que influyen en la creación de una OVA, como por ejemplo un presupuesto mayor respecto a un anime convencional o la facilidad de concentrar una historia corta sin tener que alargarla para ajustarse a las medidas establecidas para televisión.
El nacimiento de las OVAs tuvo lugar a finales de los años 80. Con la llegada de los reproductores de videocasete en los hogares japoneses, la industria del anime creció muchísimo gracias a la demanda masiva de material por parte de los consumidores, que estaban deseosos por comprar cualquier cosa que apareciera en este formato. Así pues, el lanzamiento de las primeras OVAs se convirtió más en una necesidad que en una opción. Se sabe que uno de los primeros intentos fue por parte de Osamu Tezuka, que editó una de las historias de Lion Books en 1983, pero parece que no hay pruebas de que realmente llegara primero en vídeo, motivo por el que queda descartado. Así pues, el honor de ser la primera OVA recae en Dallos, una producción del célebre Mamoru Oshii, que salió a la venta también en 1983.
Como no tenemos mucho tiempo, esta vez os dejamos con un disco que nos ha encantado. GHIBLI meets JAZZ reúne dos elementos muy buenos ya de por sí y crea con ellos una mezcla superior, que encantará a los amantes de cualquiera de las dos partes. De grabación reciente, las melodías están interpretadas por el músico Kazumi Tateshi (al piano) y dos compañeros de fatigas: la batería Mao Suzuki y el bajo Shinobu Sato. Los temas recogen toda la filmografía del estudio, y tan pronto nos encontramos el Requiem de Nausicaä como Itsumo Nando Demo, de El viaje de Chihiro. Demostrando lo nuevo que es, incluye además una versión del tema principal de Arriety, compuesto por Cécile Corbel.
Sin embargo, no es la primera vez que Ghibli y el jazz se unen para sorprender al personal. Los fans se han tomado muy en serio las increíbles melodías de Joe Hisaishi y otros músicos que han prestado su talento para estas películas, y se han dedicado a crear sus propias versiones que poco o nada tienen que envidiar a las originales. Por ejemplo, la antología ALL THAT JAZZ, que ofrece canciones de anime con este estilo, dedica dos discos a la música de Ghibli. El grupo femenino Tokyo Brass Style tiene también otros dos discos igual de potentes, y aunque no termina de ser lo mismo, Ghibli Swing ~ Swing All-Stars resulta también un divertidísimo compendio de versiones marchosas. Os animamos a que escuchéis algunos de estos temas a través de YouTube y disfrutéis de ellos mientras estáis en el ordenador.
RT @Pixenaut: Os resumimos todas las novedades que ha traido consigo el Nintendo Direct. ¡Qué pinta tiene el nuevo Fire Emblem! http://t ... 1 day ago
RT @Pixenaut: Mañana tenemos una cita a las 13h con el Nintendo Direct europeo. En PIXENAUT lo seguiremos en directo, os esperamos http: ... 2 days ago